jueves, septiembre 07, 2006

La aguada


Cada vez que se abren las piernas o la mente
La idea de espacio y de tiempo
Nos penetra
Sólo las compañeras de la reina de los infiernos
Saben mitigar con su arte
La angustia de la muerte
Las diosas del mar amaban salvar desesperados
Se las arreglaban bastante bien además
Con los oráculos
Tèthys tenía uno muy bien puesto en Etruria

Se cuenta que todas ellas (las sirenas)
Nacieron de un cuerno de Acheloo
(Que era por entonces el mejor amigo de Magoo)
Arrancado por Heracles
Linda cría
(Todas putas salieron esas chicas)
El padre en cambio que la fue de toro
Era un pescadazo generalmente beodo
(En otras palabras, un verdadero Artista)

"Sotto il torrido cielo d’Argentina
Al caldo suono della mandolina"

Decía el tango con el que cerró "Aquel Look"
(Apodo que le agenciaron en los bailongos al quetejedi)
El concierto de la que sería
Su última tournée Olímpica
La cantante (una bailarina Uzbeca)
Con un cortísimo y brillante vestidito
De escamas de salmón
(Profundamente escotado en la espalda)
No hacía otra que mostrarla
¿Porqué siempre tan avara de palabras esa chica?

Dejemos el argumento del miedo para los tontos
Y el hecho de que hablara ruso, para los ignorantes
El no le deseaba algún mal
¿Delirio omnisciente sobre las delicias del clitorismo?
No parece éste su caso
¿Juego de palabras (no dichas) de un frenesí Ofeliano
Sobre el glande femenino?
Demasiados son los signos de la lengua escrita
No insistamos con el argumento
(Quiero desacreditar en todo caso la idea de un diálogo)

Pero la sombra azul que dejaban sus silencios
La horma abismal del tono que adquirían sus palabras (en el canto)
Deslumbraban
Todo su arte era un juego dónde la idea de Antitierra
Era el mito fundante
El de la Cornucopia Ababosada se preguntó una vez más, dónde
En cuál otro profundo pozo de esperanza
Podría recojer a pelo de agua un mayor reflejo
De estrella naufragante

Extraño el efecto que le producía sentírselo decir
(A sí mismo) (Por el amigo escribiente)
Como una frase musical mal repetida
Una escena proyectada antes de lo debido
Un error en el itinerario del tiempo
Él, que ahora se queda pensativo
(Perdido en el Antipensamiento)
Durante un intervalo largo
Ofrece su perfil al lector y a sus recuerdos

En otros mundos más profundamente morales que éste
Tal vez existan consolaciones trascendentales
Que permitan hacer feliz a quien no se ama
En éste sucede todo lo contrario
Sobre este escenario un dios atento
Lo empuja a la tragedia
El mismo dios que nos dice cada tanto desde adentro
"La vida es una verguenza sin amor
La vida es una verguenza…"

Sí, la vida es una verguenza
(Habría que fundar una comunidad hippie
En cabañas de cristal bajo del agua
Por lo menos)
Fue así, como el hijo de Océano
Dejó de ser el ídolo fluvial de la vieja Etolia
Robó la naifa, tomó el primer piróscafo que zarpó del Pireo
Cambió de nombre y en la Boca del Riachuelo
Puso un boliche que la gente llamó "del Griego"
(En el que afiló sus uñas
En "Una noche de garufa" con Pirincho
Un futuro tigre del bandoneón
Autodenominado: Arolas)

¿Ché, y de la Uzbeca qué se hizo?
Se cansó muy pronto de lavar los platos
(El Griego "cuida" no la dejaba cantar ni en jeringozo)
Y se puso enfrente un bar conocido
Con el apelativo de "La Popular" (por ella)
Dónde regenteaba flor de minerío
Lo demás ya lo contó Contursi (digo, Cadícamo)
"Ceñido corset y hermosas piernas
Que dejaba ver abundantemente
Cuando se acomodaba
Sus muy bien torneadas medias caladas"
Después perdida por perdida (de guión) se enamoró perdidamente
Y se fué a Paris a morirse de hambre con el del fueye

Pero esa es otra historia
(Y otra película)
¿A vos también te gusta el Corto?

Efímero en abrojos

De improviso te puede invadir
La súbita necesidad de hacer cosas
Que nunca has hecho
Puedes encontrarte rengueando una mañana
Al salir a caminar
Y de regreso a casa
Comenzar a ladrar y caminar en cuatro patas

De improviso te pueden invadir
Y sentirte atravesado repentinamente
Por cientos de animales en fuga
Pero esa sensación extraordinaria
Es igualmente menor
Respecto de la velocidad de tu sangre
Podés llegar a pensar que te está por explotar el corazón

A veces la gente del campo
Se reúne a tu alrededor para mirarte
Pero el ruido del flujo es tan fuerte
Que cubre todo lo que rumorean
Y el dolor es tan grande
Que quisieras morir para no sentirlo más
Pero no morís

Al final cuando el dolor se aplaca
Te adormentás
Y en el sueño te preguntás para qué sirve dormir
Ese sueño sin sueño y sin imagen
Ese efímero vivir entre abrojos
Nada podrá entonces suceder mientras no te despiertes
(De esa pequeña eterna muerte)

Entonces al abrir los ojos
¡Te descubrís siendo un Dios!

Todo asume un carácter exorbitante
Sentís una fuerza física explosiva
Y tu mirada es tan aguda
Que ves a los animales de presa
Antes que ellos te descubran
El ritmo de la selva fluye armónicamente por tus venas
Y las plantas parece que se inclinaran a tu paso

Esta es la estación reservada al poderío de las almas
El período de las trampas
Y mi espíritu saliendo del cuerpo yoico
Se prepara para la caza
Durante el tiempo de las trampas
Se debe reducir al máximo la dieta
No cojer con ningún tipo de bicho o de mujer

No matar animalitos al pedo
Ni siquiera aquellos que vienen casi a pedirte por favor
Que los revientes
Los animales hablan mucho entre ellos
Y matando alguno no se haría otra cosa
Que provocar inquietud en sus espíritus
Siendo así estarán alerta


Dirán al tapir que ese otro tapir
Que se acerca y sonríe
No es más que el simulacro de un alma humana
Y la trampa fallará
Vermes, larvas y termitas, pueden ser comidos
Pues no saben hablar
Como los otros animales

Y también las tortugas
Y los perezosos
Porque hablan tan lentamente
Que el nivel del río habrá descendido
Los pantanos se habrán secado
Y el período de las trampas habrá terminado
Para cuando ellos concluyan

Es importante encontrar un sendero
En el que las huellas pasen entre dos árboles
Y construir un arpón sólido
Emplazándolo a la altura del corazón
Para que sea mortal
Luego cubrirlo cuidadosamente
Con ramas y cortezas

Incluso el estúpido tapir
Que se hace engañar por el absurdo grotesco
De un alma travestida, que dice:
“Soy tu amiga”
Reconocerá a lo lejos una trampa
Si no se cubre cuidadosamente con follaje
El arpón puntiagudo

El día siguiente y los otros dos
Los dedicamos a recojer hierbas curativas
Y fruta que todavía crecía silvestre
En las antiguas chacras de un pueblo
Esa noche vi en sueños
La trampa dispararse:
“Al alba”

Partimos a las cuatro
Llegamos al lugar poco antes del clarear
Entonces sentimos el rumor seco y un grito
Un tapir enorme
Se lanzó sangrando contra los arbustos
Y a los pocos metros (en el abrojal)
Cayó muerto

A veces (como ves) te encontrás haciendo cosas
Que nunca hubieses imaginado
Sin embargo es la memoria
La que nos impone su historia
Con su consecuente identidad
La memoria es el engaño
Y el deseo su trampa

Te cuento esto para ayudarte a cambiar
A pensarte otra
Quisiera que cambiases tanto
Que mi memoria no te alcance y reconozca
El día tras la noche ha de ser
Se trata sólo de aprender
Y luego adivinar