No se trata del florecimiento de los rasgos
Sino de la desfloración de los signos
La punta de hierro rasga
Despega cada palabra
(De lo totalmente ajeno)
El peso cuela...
La hoja se deja penetrar
Por las ínfimas hendiduras
Hasta el fondo
El vaivén de la pluma
Es cada vez más rápido
El papel absorbe la tinta
Mutuamente se lubrican
Forman la bestia original
(Un sujeto de dos espaldas)
El monstruo escriturario
He ahí el punto...
Semilla de nuevos huevos
(La manía de escribir parece ser el síntoma)
Cuando pienso en esta fauna perversa
Imagino un mundo
Donde los hombres nacen viejos
Decrecen, se van arrugando
Y terminan encerrados
(Por propia voluntad)
En una botella
Que será lanzada
A la inmensidad del mar
Texto: Eduardo Magoo Nico
Foto: Alejandro Pi-hué
No hay comentarios.:
Publicar un comentario