El blanco pálido
Del puente sobre el agua
La trenzada pérgola
(Rama sobre rama)
Anuda, la blanca foresta
Al día reluciente
Los ojos puestos en el mar
Pliegue sobre pliegue
Proa contra proa
El brillo fugaz de las olas
Límpido verde
Límpido azul
Lisa como el vidrio
La roca bruñida por el agua
Ningún grito de gaviota...
Un grupo de pudúes
(Madres y cervatillos jaspeados)
Retozan entre las retamas
Si abro mi mano
Las viñas brotan entre mis dedos
Las abejas cargadas de polen
Hacen su trabajo
Y los sauces se inclinan
Gentilmente
Para reverenciarlas
Entre portales de ámbar
La marea se retira
Una enorme valva (Pinna nobilis)
Se abre entre las rocas
Mientras crestas rojas
Se encienden sobre las dunas
Para iluminarla
Cuando la noche revuelve
Con mayor fuerza
Sus cantos rodados
Ella comienza, lentamente
Su ascenso
Bajo los arrayanes
Los dioses la observan
Texto: Eduardo Magoo Nico
Foto: Alejandro Pi-hué
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