martes, febrero 27, 2024

Yo fui a tu imagen


 

Yo fui a tu imagen, yo fui fiel

Yo cambié por vos mi áspero temple

Y te salvé, patria

Cuando estabas muerta


Todo parece revolverse ahora

En un suspendido tiempo de frontera

Levemente hacia atrás

Como una serpiente en un atasco

(De un siglo)

O bastante más adelante

Hacia la barbarie


La culpa habita en las venas

(Al reparo de la ley)

Sólo puede celebrarse

La mano espantamoscas

El cogote ayuda:

¡Es un pajarito navegante!

De pluma su carne

Lo han matado

El desafío y el lamento:

Los tonos de la patria


¿El mío?

El único Partido Esclavista Auténtico

¡Que vivan las cadenas!

¡Abajo la libertad!

Bien abajo


Abriendo el portoncito con pelos

Su piel de terciopelo

Oscila en el vaivén

La historia de la Baya

Rompe frenos y riendas

Pecho generoso el suyo

Como el de la Argentina

Una república plateada

(Más que plateada: platiné)


Las gentes suelen ser dobles 

O distintas

Ella dolió tanto de ausente

Como de junto a mí

Yo estoy, no más

Me quedé mirando

El ojo blanco del cielo

El agua fresca

De la perfecta zambullida


Como un hilo de seda pasó el tejido

A los balones

A sus espléndidas curvas

Negrean hoy sus ojos 

Los arbustos

Fingen en el ocaso, un futuro pardo

Rocío de luna 

Sobre tanta pelota muerta


Texto: Eduardo Magoo Nico. (Del libro "Puros por cruza", Editorial El fin de la noche, 2011. Argentina)

Foto: Alejandro Pi-hué


lunes, febrero 26, 2024

El pulpo


Las imágenes

Retienen bajo el agua

Sus voces, sus sonidos

Su superficie hablada

Yo trato de reproducir

El espacio fónico de la escritura

El texto sonoro

De las imágenes subacuáticas


Mis cromatóforos

(Y la aberración cromática

Que provocan mis pupilas)

Me ayudan a capturar el habla

Las palabras sin forma...

Esa cuarta dimensión intemporal

Que gira en torno al eje

De un punto indiferenciado

En cuya delgada sombra

Un último trazo de tinta invisible

Triunfa sobre el tiempo

Sobre mí

Y sobre la muerte


Texto: Eduardo Magoo Nico

sábado, febrero 10, 2024

El altar


(Proyecto para el mausoleo del Señor Presidente)

Ahora bien
La vida tal como se desarrolla
(Espantosamente)
En todas partes
Se representa en este monumento
Que se alzará muy en alto
Intentando superar
La miseria de la existencia

En él una criatura de dos cabezas
Emerge
Flanqueada por un ave zancuda
(Que con brazos humanos
Sostiene en alto un garrote)
Y sendas fauces de tiburón
(Con sus dos hileras de dientes
Enganchadas como cangrejos)

Por debajo
Narices respingonas
De las que fluyen mocos
Alas en forma de aleta flácida
Pelo, cuernos, piel de tripa
(Dada vuelta)
Y excrecencias de toda una vida
Depuestas en la tierra y el agua
Que le hacen de pedestal

El quiebre pánico del cuello
Descubre la garganta de un león
Que tuerce hacia dentro su rostro
Cegado por un rayo de luz 
(Un artificio tomado del Greco)

Escultóricamente clavado
En el basamento
Un pergamino abierto
Con en él, incisas las palabras
Que en nombre de todo un pueblo
Le dedicara el poeta:

La alucinación en que yaces
Te hace tragar los últimos sorbos
De este amargo elixir
Carroña suprema

Has vuelto a tu maloliente perrera
Solo por sentirte acompañado
En tu infierno particular...

Ya ves, las falsas tumbas
Son pésimos refugios para los muertos”


Texto: Eduardo Magoo Nico

Foto: Alejandro Pi-hué