jueves, mayo 28, 2026

PLUMITA DE CABURÉ



No leas lo que escribes,

observa las figuras que aparecen

en los espacios en blanco,

verás amontonadas en racimos

cosas terribles.


Míralas mientras los perros

aúllan allá afuera

y apagan con su orín

el brillo del pórfido

de tus fecundos umbrales.


Aislado, sin apoyo, sin defensa,

encerrado en tu perpetuo cautiverio.

Hasta el agua y el fuego

complotan para entregarte

a la soledad de los monstruos.


Solo.

En un país extraño

de pura gente idiota.

Sin origen, sin destino.

No logrará, sin embargo,

la cercanía de la muerte

hundirte en la autocompasión

a la que nunca te has abandonado.


Seré agorero esta única vez.

Lloverá otro siglo de penurias

sobre nuestras benditas provincias.

Morirá mucha gente,

muchos se irán para no volver.


De lo que entonces quede,

se venderán los pedazos

al mejor postor.

Y así, nuestra Santa María

de los Buenos Aires

alcanzará su tan ansiada autarquía.

Una república plateada.

Más que plateada:

platiné.


Texto: Eduardo Magoo Nico