miércoles, enero 10, 2007

Por una cabeza



Siento lejanamente tus gestos
Los miro desde afuera tenerse penosamente
A flote
Como viejos navíos huecos
Con sus largas velas
Y sus lindas maneras de mecer
Envidio esas virtudes
Tus buenas maneras
Que hacen el “pequeño gloria” de mis días
Su mansa quietud

La escribienda se hace esta vez
Con la carpeta de “enviados”
(Al tacho)
Yo ya no sé inventar palabras
Uso las que fueron escritas con la Fe
(Creación y no Creato)
Las que pertenecieron a esa sóla lengua
Que yo creía Original
Hecha de madera y pasta

Se deberìa haber escrito:

“Como quien lanza una rosa virginal
En el más negro de los océanos
Para que rasgue levemente tus entrañas”

O tal vez:

“Con la levedad con que la sola espina
De una flor azul puede quebrar el agua”

Pero nada de eso fue escrito
Y el amor se fue (de a poco) a pique
“Mi viejo barrio y otras tantas circunstancias de la luz”
Piritoo el Magnífico escribía por entonces su postrer epístola
A Magoo y otros amigos
Antes de partir (con la cabeza)

“Anales y testimonios vivientes de mi historia como sois
Veo en ustedes la perfecta fusión de dos épocas
En una sóla inmaculada concepción
A tantos ingratos y pecadores he perdonado
A tantas incapaces de perdón
¿Tenéis algo que decir
Antes del definitivo juicio que a todos espera?
Vaya como una espada a clavarse entonces, en vuestros ojos
Mi corazón”

Cuando Piritoo
(Y no Magoo que hacía rato ya, se había puesto un kiosko en Cabo Polonio)
Estaba por entrar de a poquito (y con saliva)
En el ciclo de Teseo
Se armó un kilombo de órdago con el ganado yeguarizo
Llámesele malón griego o lo que fuere
Los Centauros se pusieron cabreros
Parece que el tema como siempre
(¡Otra vez, Señor!)
Era una potra (espero que no del Orto)
Una tal Hipodamia, hija pródiga de Bute
A la cual el imbécil de Piri (tú-tú)
(Si digo imbécil es porque lo conozco de chiquito)
Se quería engayolar
¿Alguna vez vieron una entera caballada en pedo?
Bueno, exactamente eso, fue su matrimonio
Las semibestias se querían curtir a toda costa a la Hipocasta
(Mina bien papa y cadenera)
Y no hubo Bandera Verde ni Palermo Rosa ni Carlos Pellegrini
Que pudiera organizar la cosa
Hasta el mismísimo Troesma se quedaba Mudo
Viendo cuánto se pagaba a ganador
-¡Al trotecito lento!
Gritaba un boyerito corajudo
Pero no hubo nada que hacer con tanto brío
-¡Carrerito! ¡Mano Blanca!
Entonaba otro, tratando de sensibilizar a los cuadrúpedos…
Cuando por fin le rompieron la damajuanita de Creta
(Con el vino patero, especiado, adentro)
Al Piritoo ya no le cabió más:
Se armó la gorda…
Los gomías (todos hinchas furiosos de Los Andes)
Sacaron a relucir las boleadoras
Hicieron un circulo de fuego
A guacha y lonja primero (las mujeres adentro)
Y después a los sablazos
Como hijos de Fierro
Se defendieron los Lapitas
El centauro Eurito bufaba y atropellaba
Más sacado que el Ventanero
En las fotos de la revista Gente
-¡Cortála con el “caballo” si te hace mal!
Le gritó uno
-¡Andá a hacerte culear por Patty Smith, si estás caliente!
Silabeó otro “clásico” provocador (de los que nunca faltan)
Hasta que a la fin pintó Teseo con el helicóptero ruso nuevo
(Y aunque todavía le duraba el último pedo gratis en el kiosko de Magoo)
Armó un desbande con su sóla presencia, y definió el combate
¡A cachetazos!
Con Piritoo, después de eso
Fueron siempre como chanchos
Cada uno de ellos golpeado (estatuariamente esculpido)
Por la belleza y el coraje del otro
Se ligaron tan fuertemente
Que terminaron por sellar su encuentro
Con un Cabildo y Juramento en el que prometieron casarse
Cada uno de ellos
Con una hija del Violador Supremo

Teseo quería a Helena de Esparta
(Que aún era una niña)
Y Piritoo (al que le gustaban de frente las muertitas)
Se encaprichó con Kore, Proserpina o Peperina
(Que creo era como le decían en la Córdoba argentina
A uno de sus clones, o por mejor decir, “emanaciones”)
Y así llegamos nuevamente a Perséfone
(El nombre posta de la susodicha)
¿Qué tendría, me pregunto yo, esa hija de la Pacha Mama
Para que la gente se haya complicado tanto la vida
Primero para entrar, y luego para salir
De su infernal Aujero?
Lo de poner el paraíso abajo tuvo su gran efecto
La boca se ma haga a un lado
Si se me ocurre criticarlo
¡Oh, cópula invertida, Pantheón atómico!
Pero la tierra tiembla
Y Hércules tiene ese punto flojo
Cuando se le mueve el piso
Se toma las de Villa Diego…
La cosas parece que fueron así:
El chabón estaba ahí por lo del duodécimo capítulo
De sus “Trabajos”
(Puta casualidad u ojete galáctico como quieran llamarlo)
Se había mandado al sótano de escruche
Para afanarle el rope (el famoso can Cerbero)
Al Viejo Hucha
Y se encontró con estos dos chitrulos
Clavados (como embalsamaditos delante de las puertas del Hades)
En sendas silíceas poltronas del “olvido eterno”
A Teseo tomándolo de un brazo, logró alzarlo
Después se vino el “sensorround” y fue “la fine mondo”
Zafaron todos, pero Piritoo adentro.


Foto: Magoo

3 comentarios:

ale dijo...

Pienso verdad que eres un asno viejo

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Nadie se conce a sì mismo. Sòlo por las consecuencias de los propios actos, por los frutos de las propias obras, poemos saber si nuestra actitud y nuestro comportamiento son los que deberìan ser...capitooooo Magoo!